martes, 16 de junio de 2015

Anochecer en Waterloo: Guía para el aspirante a melómano en 2015



Esto de la música está muy bonito, y tal, pero... ¿quién tiene tiempo para aprenderse tantos nombres, escuchar tantas canciones y leer tantos artículos? Os lo digo yo: alguien potencialmente peligroso para la sociedad. Por ese motivo, yo, individuo que cumple todos los requisitos arriba mentados, escribe esta guía. Quizá no sea breve, lo que hará que mucha gente se la salte, pero prometo que tras leer mis palabras sobre aquellos personajes que acaparan el panorama guay (no esos mainstream ajquerosos) podrás fardar de conocimientos con tus amistades, y participar en Saber y Ganar una vez hayas perdido éstas.


De todos es sabido que la música que lo peta fuerte es el hip hop, hasta el punto de que lo que todos veneran como el disco del año es algo llamado To Pimp a Butterfly (que viene a significar algo de meter a mariposas en la industria del puterío) de Kendrick Lamar. Es un disco que es muy bonito porque hace crítica social y no se salva nadie, ni siquiera los compañeros afroamericanos a los que se llama reiteradamente los "hipócritas del año" por matarse entre ellos libremente a la vez que protestan por la muerte de Trayvon Martin. Pero entiendo que no te interesen las circunstancias sociopolíticas porque no hay tiempo para todo en esta vida, así que aquí tienes el single "The Blacker the Berry" que, si preguntas a cualquiera "si sólo tuviera que escuchar una canción de este año, ¿cual sería?" posiblemente te dirían esto, o igual no, quién sabe.

La segunda opción como disco del año es algo así como folk mustio, de Sufjan Stevens, uno que iba a hacer un disco por cada estado de EE.UU. y se echó atrás tras acabar el segundo. Su nuevo álbum se llama Carrie & Lowell y es emotivo y tal porque canta así como bajito. Va de su madre y su padrastro, o algo así, así que es un disco cercano, cálido y de buena calidad, o eso dice la gente. Su single principal se llama "Should Have Known Better", que es como el título de una canción de los Beatles pero sin "I". 

El público sigue indeciso en cuanto al tercer álbum del año. Como has preferido que los demás te lo den todo mascado, aquí tienes una lista de cinco candidatos viables:

  1. Vulnicura, de Björk, que esta loca pero eso lo sabe todo el mundo, hasta los no melómanos. Aquí "Stonemilker".
  2. Sometimes I Sit and Think, and Sometimes I Just Sit de Courtney Barnett, que es como la nueva PJ Harvey australiana y más gritona. Aquí "Pedestrian at Best".
  3. In Colour, de Jamie XX, que es electrónica británica así que da muchos puntos de reputación musical si dices que lo has escuchado. Aquí "Gosh".
  4. Viet Cong, de Viet Cong, que es como post-punk pasado de moda. Aquí "Silhouettes".
  5. Ten Love Songs, de Susanne Sundfor, que es mi elección personal y que suena a electropop operístico con vetas de Kate Bush (que es una señora que cantaba). Aquí "Delirious".
Depende de cuan mainstream te sientas (espero que no mucho), puedes intentar opciones menos fáciles como Lil Ugly Mane, que ha hecho un revuelto de hip-hop, electronoise y ajetes llamado Third Side of Tape, Kamasi Washington y un disco de como tres horas de jazz de ascensor apropiadamente conocido como The Epic, o Prurient, que aporrea lavadoras profesionalmente en Frozen Niagara Falls. Pero no te culpo si lo ignoras.

Aún si escuchas todo esto, es muy posible que no consigas alcanzar la sabiduría. Hay demasiada gente por ahí. Por ello, aquí viene otra lista de personajes interesantes que hay que conocer para dominar las conversaciones musicales.

  • Killer Mike y El-P son Run the Jewels, que rapean habitualmente, con o sin sonidos de gatos como base (un Kickstarter ha financiado un álbum remix de su segundo lanzamiento en el que los instrumentos son sustituidos por felinos). Lo petan por los festivales y tienen conciencia social, sobre todo Killer Mike, que sale en tertulias liberales y escribe en periódicos, aunque su nombre le haga parecer un tipo peligroso.
  • Lil B, también conocido como "The Based God", también conocido como el tipo que le arruinó la carrera a Kevin Durant y, posteriormente, a James Harden con sus poderes parapsicológicos. También rapea, y tiene canciones muy bonitas como "I'm Miley Cyrus", o "I'm Paris Hilton". Es el pionero de un subgénero conocido "cloud rap", así llamado posiblemente por los cúmulos de humo producidos por el consumo de peyote. Tiene swag.
  • Mac DeMarco hace música por y para hipsters exclusivamente, de esto de que parece que va a pedir un eurillo cada vez que acaba de cantar, y es casi increíble porque no tiene barba, pero en el Primavera se le vio con un mono de camuflaje (una prenda de vestir, no un primate, aunque eso molaría más).

Como veis, el hip hop efectivamente es la mayor fuerza musical del momento, lo que queda probado por el hecho de que he mencionado a veintinueve raperos y a dos o tres rockeros. Por desgracia, no podemos cambiarle el nombre al blog a estas alturas, así que toca apechugar.

Por mi parte aquí lo dejo. Si os enfrentáis a algún tipo de dilema de carácter musical o necesitáis consejo, os leeré en los comentarios.

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