martes, 24 de marzo de 2015

Gingers, @Sala Charada, 21/03/2015



Decía hace unos días con la reseña de Rafa Pons que una de las cosas más bonitas de ser melómano es descubrir/que te descubran nuevos artistas. De ser crítico hay otra cosa incluso más bella: ser tú quien ayude a dar a conocer a bandas más desconocidas o emergentes.

Entre este trabajo como crítico y que me muevo en ambientes muy musicales, constantemente tengo amigos o conocidos tocando en bandas, y me llegan avisos de concursos y batallas de bandas y similares. En contadas ocasiones (por falta de tiempo, por mi mala suerte con conciertos, y porque soy un poco bastante vago), voy a ellos. Y eso fue lo que pasó este pasado sábado, cuando Independance U18 (la versión para menores del famoso club) reunió en la Sala Charada a cuatro bandas en una batalla por el rock: Bleeding Sweet, Riff Valley, Gingers y Neutral Rust.

De toda la gente allí arrejuntá en amor, sudor y rock, para mí hubo cuatro nombres que brillaron con luz propia: Sandra, Angie, Ali y Andrea. O, como se definen en su página: la del aparato fonador humano, la del cordófono de seis cuerdas, la del cordófono de cuatro cuerdas, y la del conjunto de tambores. Las Gingers. Las verdaderas protagonistas de la tarde.

lunes, 23 de marzo de 2015

Paulina Rubio – Ananda (2006)



Había exigencia en el blog de traer más bazofia empaquetada y yo, que estoy muy loco, había pensado en lo nuevo de Enrique Iglesias, porque cosas y porque tiene el título en mayúsculas, que siempre es un plus. Pero resulta que eran 17 canciones y duraba más de una hora, y loco estoy pero gilipollas no soy del todo, así que he decidido no hacerlo… hasta dentro de una semana, o así. Y entonces he tenido que tirar de clásicos. Y me he acordado de que Paulina Rubio es una persona un tanto triste.

Os pongo en antecedentes: como le contaba a Quixote a finales del mes pasado, Paulina estrenaba un nuevo single, de nombre “Mi Nuevo Vicio”. Resulta que la cosa me apareció en Twitter no porque yo la siga, sino porque la dama dorada tenía el tuit del lanzamiento del single como patrocinado. Me dio por curiosear. Al parecer, en dos días enteros, el tuit solo había conseguido 140 RTs y 237 Favs. Teniendo en cuenta que la siguen casi 10 millones de personas (9.921.131, concretamente), e imaginando, cosa que no es así, que no hubo nadie que hiciera al tiempo RT y Fav, eso significa que en dos días su nuevo single solo le importó un carajo al 0’0038% de sus seguidores. A 38 de cada millón de seguidores, si las cuentas no me fallan. Patético.

Y sí, sé que habría sido mucho más fácil sumar RTs y Favs, dividir el número entre 10 y ya tendría los mismos datos por millón, pero me da igual.

sábado, 21 de marzo de 2015

Rockrítico, el Podcast Redux: 9

Aquí llega nuestro podcast, ¡especial Eurovisión! Hoy hablaremos de cliffhangers, Joan Manuel Serrat, plagios turcos, descalificación de golfas, David Civera, el tío de Bardem, Loulogio y Carlos Boyero. La lista de canciones es:

1. Massiel - La la la
2. Arcade Fire - Poupée de cire, poupée de son
3. Alejandro Abad - Ella no es ella
4. The Olsen Brothers - Fly on the Wings of Love
5. Mihai Traistariu - Torneró
6. Bonus track horrendísimo, nos faltan palabras para describirlo.


viernes, 20 de marzo de 2015

Anochecer en Waterloo: Manifiesto en defensa de algo y tal

En términos aristotélicos (os reto a encontrar tres palabras que ahuyenten a posibles lectores mejor), el arte es un acto creativo en potencia de provocar una reacción emocional al receptor. O eso pienso yo, en cualquier caso. Diría que esto es válido para cualquier disciplina, incluyendo obviamente la música.

Ahora bien, hay claramente dos formas de interpretar las obras artísticas: una más superficial y subjetiva, que se basa más bien en nuestra respuesta inmediata a lo que oímos o vemos; y otra más profunda y objetiva, en la que necesitamos un análisis más detallado de los elementos del objeto artístico para llegar a algún tipo de conclusión. En este blog hemos optado siempre, o casi siempre, por la primera opción, entre otras cosas porque para encaminarse por la segunda es necesario un conocimiento sobre la materia mayor del que nosotros tenemos.

En mi humilde opinión, ambos caminos son igual de válidos. No sé cuántas veces habré dicho ya que el hecho de que alguien prefiera a Linkin Park sobre los Beatles no merece ningún tipo de linchamiento público. No tenemos ningún tipo de control sobre esas reacciones inmediatas a las que me refería, así que insultar a una persona que disfruta más de "Crawling" que de "Strawberry Fields Forever" es como insultarle por ser zurdo. ¿Qué culpa tendrá él?

jueves, 19 de marzo de 2015

Rafa Pons – Disimula (2015)



Una de las cosas más bellas de ser melómano –y de rebote, de ser crítico- para mí siempre ha sido el descubrir, o que te descubran, a artistas que puedan enamorarte en un instante. Especialmente cuando, como me pasa a menudo, son artistas que durante un tiempo te han insistido en que escuches, que te han pasado desapercibidos y que, de pronto, sin ton ni son, aparecen ante tus oídos de sopetón y… ¡voilá! Algo más que adorar.

Esa moñería preciosista viene, básicamente, a que eso fue lo que me pasó con Rafa Pons. Me lo recomendaron. Me insistieron (especialmente Javi, esta crítica pa’ ti) en que lo escuchara. Escuché “Buenos Aires”. Me gustó, y bastante, pero ahí quedó la cosa, no indagué mucho más. La escuché varias veces más y de pronto, en uno de nuestros streaming que la puse, pensé “a ver qué tal está el disco que acaba de sacar este señor”. Esperaba encontrar algo en la misma línea que ese tema ya conocido, y resultó que no lo era en absoluto. Y yo que me alegro.

sábado, 14 de marzo de 2015

Rockrítico, el Podcast Redux 8

Una semana más, aquí llega nuestro podcast, el octavo ya. Hablaremos de cosas como los gremlins, Leonard Nimoy, ONGs de expresidiarios, Memorias de Idhún, las parafilias hacia edificios y Kanye West.

1. Nekrogoblikon - No One Survives
2. Leonard Nimoy - Highly Illogical
3. Nino Bravo - Libre
4. The Smiths - This Joke Isn't Funny Anymore
5. Kanye West - Stronger
6. Loquillo - La Mataré


 

domingo, 8 de marzo de 2015

Rockritico, el Podcast Redux 7

Aquí está el séptimo podcast, con un día de retraso. Hoy hablaremos de códigos de sustitución alfabética, Leonardo Di Caprio, el "robo" a Boyhood, ¡PERROS!, la filosofía de Kierkegaard y las risas enlatadas.

1. Ñu - El Flautista
2. U2 - Ordinary Love
3. David Bowie - Boys Keep Swinging
4. Soda Stereo - En El Borde
5. Weird Al Yankovic - Word Crimes
6. Napalm Death - You Suffer

viernes, 6 de marzo de 2015

Dr. Bombay – Rice and Curry (1998)



He decidido, por el bien de mi salud mental, hacer una breve pausa en las críticas de triunfitos, antes de que se me derrita el poco seso. Volveré pronto a vuestros amigos rumberos latinos y esas cosas, sí, pero por lo pronto me tomo una temporada de asueto con algo exótico y surrealista. Y ¿qué hay más exótico y surrealista que el gran Dr. Bombay?

Los que aún no conozcáis a este personaje es porque nos conocéis poco, pues forma ya parte vital de la mitología de Rockrítico, junto con CoraLuna o… yo que sé, Soda Stereo (somos gente complicada, dejadnos vivir). Lo primero que pensamos de él fue que era un divertido cantante de la India que se reía de sus propias tradiciones. Luego nos dimos cuenta de que en realidad era un sueco, un tal Jonny Jakobsen, interpretando un papel terriblemente xenófobo y ofensivo.

miércoles, 4 de marzo de 2015

Leonard Nimoy – Two Sides of Leonard Nimoy (1968)



Siempre he pensado que lo más bonito del periodismo es que a última hora te pueden saltar noticias que trastocan por completo tus planes de trabajo, y eso es algo que sucede también en la crítica. Ahora, es algo precioso pero que deja de serlo cuando la noticia en cuestión es el fallecimiento de alguien a quien admiras.

El gran Leonard Nimoy murió el pasado viernes a la edad de 84 años (cumpliría 85 este mes) por un cáncer pulmonar provocado por un tabaquismo que abandonó hace tiempo. Era un hombre tremendamente polifacético: actor, director, músico, poeta, actor de doblaje, pintor… Su trayectoria, en todos estos campos, fue larga y fructífera, aunque su figura queda inevitablemente unida a la de ese Spock que le hiciere famoso, y del que a ratos quiso huir y a ratos presumió.

Precisamente esa idea es en torno a la que pivota este disco, el tercero que lanzó en su extraña carrera de cantautor folk – pop espacial raruno. El trabajo aúna los conceptos de los dos anteriores: Leonard Nimoy presents Mr. Spock’s Music From Outer Space y The Way I Feel (bueno, no tengo claro si The Way I Feel es anterior o posterior a este… ambos son del ’68, y creo que primero salió el que nos ocupa, pero qué más da). En uno Nimoy se presentaba como el personaje de Vulcano en una música más etérea y experimental; el segundo era su contrapartida humana, con un rollo folk más “normalito”.

domingo, 1 de marzo de 2015

Evanescence – Fallen (2003)



La verdad es que no tenía pensado que esta fuera mi próxima crítica, pero estaba el otro día yo feliz, sonó en la radio “Going Under”, recordé que tenía esta petición pendiente desde diciembre y, por una vez, me he decidido a cumplir con mis compromisos con una demora menor de cuatro años.

Me voy a ahorrar un poco todas las presentaciones y demás, porque cada día las veo más superfluas, sobre todo con este tipo de grupos. Evanescence es uno de los abanderados más reconocidos de toda esa corriente a caballo entre el metal alternativo-gótico y el nü metal que triunfó a finales de los 90 y principios del nuevo milenio. Y Fallen, su primer álbum de estudio (tras varios EPs) es sin duda su sello de identidad, al tiempo el disco que les consolidó y les lanzó al estrellato, y que hasta ahora sigue siendo su mayor éxito de ventas y crítica (11º disco más vendido de la década de los 2000, y esas cosas).

Se abre con contundencia y de manera paradigmática de lo que ofrecerá con, precisamente, “Going Under”. El grupo está en este disco en su punto álgido a nivel compositivo e interpretativo, con la triada de oro: Amy Lee, Ben Moody y David Hodges (Moody se largaría durante la gira por “diferencias creativas”, y Hodges lo haría incluso antes, al terminar de grabar el disco, porque no le dejaron llevar el grupo a un terreno de rock-metal cristiano, al parecer). La tónica, como digo, es bastante antológica: una gran fuerza vocal de Amy Lee, tanto siendo voz principal como en sus aportaciones a los coros, y rodeada por guitarras distorsionadas pero con una producción muy limpia. Y mientras hay algún que otro efecto y jugueteo con lo electrónico (muy ligero), la letra se debate entre el dolor de la relación y la fuerza para seguir adelante.

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